En la Colonia del Valle, Ciudad de México, la Psicoterapeuta Sofía Leticia y la Psicóloga Teresa del Rocío Márquez Pineda fundaron IMPARARE, un espacio de atención psicopedagógica y psicológica para niñas y niños de 3 a 12 años. Ahí se brindaba apoyo en dificultades de aprendizaje, conducta, psicoterapia individual, de pareja y familiar, así como acompañamiento para una crianza positiva, fortaleciendo a las familias desde la raíz.
Tras la dolorosa pérdida de sus gemelos a las 14 semanas de gestación, la Psicóloga Teresa Márquez descubrió la profunda falta de información y acompañamiento para mujeres con embarazos de alto riesgo, así como los riesgos del nacimiento prematuro. Esto la impulsó a formarse y especializarse en: Atención a Recién Nacidos de Alto Riesgo — INPer, Intervención en Niños de Riesgo — UNAM Juriquilla, Neurodesarrollo y Psicología perinatal.
En 2005 se incorporó al equipo la entrañable Mtra. Margarita E. Nieto Herrera, especialista en Educación Especial y autora del primer libro de Dislexia en Latinoamérica. Su llegada enriqueció la mirada educativa y la metodología terapéutica del equipo.
Un bebé prematuro de 960 gramos canalizado desde el Hospital General de La Raza. Tras su alta hospitalaria, a los cinco meses fue remitido para valoración e intervención temprana. Juan Pablo se convirtió en la primera “semilla” que transformó el rumbo de la organización. Hoy tiene 20 años, estudia en la universidad.
Tras un largo camino entre notarios, INDESOL y el SAT, se constituyó formalmente Semillas de Amor, Fundación para Niños Prematuros A.C. Su visión: prevenir la discapacidad en bebés prematuros mediante intervención temprana integral (ITI).
La Fundación recibió la autorización para operar como Donataria Autorizada, fortaleciendo alianzas y permitiendo ampliar su impacto.
Para dar continuidad al proceso de los bebés atendidos en ITI y apoyar a niños con antecedentes de Alto Riesgo. El objetivo: asegurar una escolarización exitosa disminuyendo riesgos de aprendizaje.
Un grupo de madres cuidadoras del Centro de Atención Múltiple 28 buscó apoyo para sus hijos. Fueron integrados al programa 2ª Oportunidad, logrando mejoras significativas socioemocionales.
Nace de la necesidad de las madres sobre el futuro de sus hijos. Un espacio de resiliencia, sororidad y emprendimiento para generar ingresos dignos y bienestar emocional.
Aseguramos la continuidad con tecnología y lanzamos la Terapia de Repostería desde casa, convirtiéndose en un refugio emocional y oportunidad de emprendimiento familiar.
En alianza con Fundación Compartamos, iniciamos el Tamiz Visual Neonatal para prevenir la ceguera en prematuros de forma 100% gratuita dentro de las UCIN.
Confirmamos que la atención oportuna transforma la vida del bebé, de la familia y de la sociedad. 18 años de amor, vida y compromiso con el futuro.